Objetivo: Ayudar al usuario a identificar que tiene un problema que requiere intervención profesional.
- Olor persistente a «encierro»: Aunque ventiles, el olor a humedad sigue ahí porque está atrapado en la estructura.
- Eflorescencia (Salitre): Esas manchas blancas polvorientas que indican que los minerales de la pared se están cristalizando por el paso del agua.
- Pintura englobada o descascarada: Señal clara de que la humedad está empujando desde el interior del ladrillo hacia afuera.
- Manchas oscuras en las esquinas: Inicio de formación de colonias de hongos que liberan esporas tóxicas.
- Frío excesivo en las paredes: Una pared húmeda pierde su capacidad térmica, haciendo que las habitaciones sean mucho más frías y difíciles de calentar.